Trasplante de pelo: también sobre cicatrices

Microinjerto-cicatrizEl microinjerto ha demostrado ser la técnica más eficaz para recuperar el cabello perdido a causa de la alopecia. Pero su “campo de actuación” no se limita solo al cuero cabelludo, sino que este tipo de intervención también se aplica en aquellas zonas que por determinadas circunstancias han perdido el pelo existente. Es el caso de las cicatrices que dejan las heridas o traumatismos que se producen sobre alguna zona cubierta de pelo: barba, pecho, abdomen y piernas en el caso de los hombres, y las cejas en las mujeres. Lo que se consigue en estos casos es, fundamentalmente, tapar una cicatriz y devolver a la zona tratada su aspecto normal.

La técnica de trasplante de pelo es la misma que se emplea en la zona de la cabeza, pero hay que tener en cuenta una serie de consideraciones. En primer lugar, no todas las cicatrices son iguales, de ahí que en el resultado de intervención influyan factores como la elasticidad del tejido, la vascularización del área receptora o la zona en la que se va a realizar el trasplante de pelo.

Así mismo, hay que tener en cuenta que, debido a las peculiaridades de la piel que recubre la cicatriz, puede ser necesario realizar más sesiones que en un microinjerto habitual para conseguir que el cabello injertado alcance la densidad óptima, ya que la supervivencia de los injertos es menor que en una piel sana.

Lo mismo ocurre cuando se trata de un injerto de pelo en quemaduras, tanto en la cabeza como en cualquier otra parte del cuerpo en la que haya pelo.En estas circunstancias, es posible realizar un microinjerto sobre la piel de la cicatriz que recubre la lesión.

Antes de someterse a la intervención de microinjerto en una zona cicatrizal hay que tener en cuenta que el trasplante de pelo se puede llevar a cabo siempre que existan zonas capilares del paciente de las que se puedan extraer cabellos para poderlos injertar luego sobre la cicatriz.

Tanto las características de la intervención (se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local) como el postoperatorio del trasplante de pelo sobre cicatrices o quemaduras es similar al del resto de microinjertos, y lo mismo ocurre con las recomendaciones a tener en cuenta en los días posteriores a la intervención: proteger la zona, evitar la incidencia directa del sol, no realizar esfuerzos físicos… Los cabellos injertados tardan entre 6 y 8 meses en crecer, por lo que hay que esperar un tiempo antes de que el resultado final sea visible.

En cuanto al precio de un microinjerto de estas características, varía entre los 3.000 y los 6.000 euros, dependiendo de las características de la cicatriz, la extensión de la misma y las sesiones necesarias, aspectos todos estos de los que los profesionales de Svenson informan al paciente en la primera consulta que, además, es totalmente gratuita y sin compromiso.