Microinjerto: la mejor solución a la barba despoblada

673442153_3e8fd86dee_zLas tendencias lo dejan claro: la barba está de moda. Los actores del momento, los modelos y otros referentes del estilo “para ellos” demuestran que se lleva eso de olvidar el gesto de afeitado durante una temporada. Pero el significado de este atributo masculino va mucho más allá de la estética y la tendencia: según el psicólogo norteamericano Robert Pellegrini, la barba refleja una imagen heroica de independencia y es sinónimo de ingenio, iniciativa e inteligencia. “Detrás de cada hombre afeitado hay una barba que lucha por salir a la luz”, señala este experto en un artículo en el que se analiza el porqué del éxito actual de las barbas, publicado en el diario británico The Telegraph, y escrito por el doctor Alun Withey, académico en Historia de la Medicina y un auténtico experto en barbas (de hecho, tiene un blog dedicado a este tema).

Tal y como explica Withey en este artículo, la barba masculina está viviendo desde el verano de 2013 “su momento” (vinculado muy estrechamente al del fenómeno hipster), al igual que ha ocurrido en otras épocas con el bigote o el mostacho. Esta consideración actual de la barba como tendencia contrasta con lo ocurrido en otras épocas: así, por ejemplo, en los siglos XVI y XVII, este atributo masculino estaba denostado porque era considerado como un “residuo corporal”.

Sin embargo, no todos los hombres tienen la posibilidad de ir a la moda y lucir una barba espesa y bien poblada, debido a varias razones: la genética, una herida o accidente o los efectos de la quimioterapia son los principales motivos que se encuentran detrás de una barba despoblada.

¿Qué hacer si no te crece la barba? Por suerte, hay una solución muy efectiva para este problema: los implantes en la barba. Se trata de una intervención que se lleva a cabo de forma similar a los microinjertos capilares que se realizan en otras partes del cuerpo y que tiene como objetivo aumentar la densidad de las barbas poco pobladas, y “rellenar” pequeñas calvas y cicatrices o solucionar este problema en pacientes imberbes.

El pelo injertado en esta intervención se extrae de la zona donante (generalmente la parte posterior y los laterales de la cabeza) y se implanta en cualquiera de las zonas de la barba (patillas, bigote o mejillas). La intervención suele durar 2-3 horas, dependiendo de la cantidad de zona a repoblar.

Al igual que ocurre en los otros tipos de implante capilar, en el microinjerto en la barba es necesario esperar unos meses para ver el resultado final, ya que se produce un periodo de adaptación en el que los folículos trasplantados empiezan a crecer y se desarrollan de forma similar al cabello de la zona de origen. El coste de esta intervención es a partir de 2.500 euros.

 

FOTO: Manel