Microinjerto en las entradas y en la coronilla: dos zonas “punteras”

6dEl cambio de imagen que se obtiene tras someterse a un trasplante de pelo es notorio y evidente, independientemente de la zona capilar que se halla sometido a esta intervención. Sin embargo, dos siguen siendo las áreas más habituales en las que se realiza el trasplante de pelo: el microinjerto en las entradas y los implantes en la coronilla.

En los dos casos, la pérdida de pelo resulta muy obvia, añadiendo años al aspecto de quién la padece, de ahí la elevada demanda de esta intervención.

Hay que tener en cuenta que la pérdida de pelo en las entradas y la despoblación en la zona de la coronilla constituyen la principal manifestación de la alopecia androgenética, que es el tipo de caída capilar más extendida entre la población masculina.

En ambas zonas, la técnica de trasplante de pelo es la misma: consiste en la extracción de folículos en aquellas áreas capilares pobladas, llamadas “zonas donantes” para posteriormente, y mediante una incisión mínima, previa aplicación de anestesia local, trasplantar estos folículos en las zonas despobladas de las entradas y la coronilla. Estos folículos se injertan respetando el ángulo de crecimiento y la dirección de cada uno, para conseguir así un resultado lo más natural posible.

En cuanto al precio de estas intervenciones de trasplante de pelo, como media se sitúa en torno a los 3.500 euros, dependiendo de la superficie a cubrir y de las unidades foliculares a trasplantar. En el caso del microinjerto en las entradas hay además una serie de consideraciones que deben tenerse en cuenta. Así, por ejemplo, no hay que perder de vista que el pelo injertado se va a mantener para siempre, por lo que hay que valorar si las líneas frontales que se marcan en el momento del microinjerto y la densidad capilar se van a adecuar con la evolución física del paciente a unas décadas vista.

En cuanto al postoperatorio del trasplante de pelo, las precauciones que hay que tener en cuenta son las mismas que en cualquier cirugía: tener cuidado con la zona tratada, evitando manipularla; no exponerla directamente al sol, etc. Es frecuente que en las horas posteriores a la intervención aparezca una pequeña costra en la superficie de cada injerto. Se trata de algo completamente normal y que desaparece por si solo pasados unos días.

Respecto a los resultados, al igual que el microinjerto realizado en otras zonas, hay que esperar unos meses, entre 6 y 8 concretamente, ya que el folículo trasplantado tiene que sufrir un periodo de adaptación y hay que dar margen para que, a partir de él, crezca el cabello nuevo.

En definitiva, el microinjerto en la frente y en otras zonas “delatoras” como la coronilla es una intervención absolutamente recomendada para combatir los efectos más visibles de la alopecia androgenética y, de esta forma, rejuvenecer unos cuantos años.