Microinjerto en la barba: una moda que gana adeptos

2325482197_0c4058c617_zMuchos hombres califican casi de “tortura” el hecho de tener que afeitarse todas las mañanas para eliminar el vello que aparece en su rostro en forma de barba y/o bigote. Sin embargo, este atributo tan característico de la fisonomía masculina no siempre está presente, para disgusto de muchos hombres, que ven en la barba un signo de masculinidad, de distinción o, también,  de estar a la moda. Esta es la razón por la que los implantes de pelo en la barba, hasta hace poco destinados a solucionar problemas como las cicatrices, el acné facial u otros problemas cutáneos, se han convertido en los últimos tiempos en una auténtica tendencia estética. Y es que la barba está de moda.

La razón de este “boom” de lucir una barba más o menos poblada o dejarse patillas está, como siempre, en la imagen que lucen los personajes famosos (actores, cantantes, deportistas) y en la que el vello facial se ha convertido en un atributo al alza. George Clooney, Ricky Martin, Brad Pitt, Robert de Niro o David Beckham son algunos de los rostros populares que en los últimos tiempos han optado por dejar a un lado la cuchilla de afeitar, marcando así una tendencia que está disparando la demanda de implantes de pelo en el rostro.

Otra circunstancia relacionada con el éxito de esta tendencia es el hecho de que la barba es una de las señas de identidad de los integrantes del movimiento hipster, un grupo cultural asociado inicialmente a la música independiente y característico de las clases medias urbanas, cuyos miembros se identifican por un estilo entre “casual” y “cuidadosamente desaliñado” en el que la barba juega un papel importante. 

Un ejemplo de que la barba es tendencia absoluta es lo que está ocurriendo en las clínicas especializadas en injertos capilares de Nueva York, ciudad en la que el look barbudo está haciendo furor. Así lo confirma la doctora Yael Halaas, directora de uno de estos centros en Manhattan, quien afirma que “desde hace 3 años, cada mes acuden a la consulta 4 ó 5 hipsters de entre 20 y 30 años que desean lucir barba solo por una cuestión de moda”. 

También hay hombres que recurren a esta técnica porque consideran que la cantidad de vello facial que tienen es insuficiente, y quieren incrementar tanto el número de pelos como su densidad para así lucir un aspecto más viril y masculino.

Básicamente, la intervención de microinjerto en la barba es similar a la que se realiza en otras partes del cuerpo. Se extraen cabellos de la zona donante, generalmente la parte posterior o los laterales de la cabeza, y se implantan en las zonas receptoras (el área de la barba y las patillas). Tras un periodo de adaptación, los folículos trasplantados empiezan a crecer y se desarrollan de forma normal, de forma similar al cabello de la zona de origen.

 

FOTO: Pete Markham