Futbolistas y microinjerto: así lo interpreta la afición

8258456921_9e32db9c97_zQue la coquetería masculina es un valor al alza nadie lo duda. Y, tampoco, que el mundo del deporte en general, y del fútbol en particular, se ha convertido en un referente en este sentido. Si hace unos años era inconcebible otra idea que no fuera ver a los futbolistas “sudando la camiseta”, las cosas han cambiado mucho y en la actualidad lo habitual es ver a estos deportistas protagonizando glamourosas campañas publicitarias o, en el caso de algunos de ellos, convertidos en auténticos iconos de la moda.

 De argumento para el insulto a la normalización

 Dentro de todo este proceso de reconversión estética, el look capilar ha jugado un papel determinante. En la liga española, un adelantado en este sentido fue el jugador del Real Madrid, José María Gutiérrez, Guti, cuyos estilismos capilares (cambios continuos de corte y color) servían de modelo a sus seguidores y proporcionaban jugosos argumentos a sus detractores, generalmente mediante cánticos de dudoso gusto en las gradas.

Pero sin duda, lo que marcó un antes y un después en la percepción popular sobre el culto a la imagen que demostraban estos deportistas fue la irrupción del inglés David Beckham. Sus continuos cambios de look contribuyeron a “normalizar” entre la afición esta tendencia hasta tal punto que en la actualidad, los estilismos capilares rara vez son tema de conversación o de “arma arrojadiza” en los campos de juego españoles por parte de la afición contraria.

Prueba de ello fue el implante capilar al que se sometió recientemente el portero, y capitán de la selección española, Iker Casillas, del que si bien se hizo eco la prensa del país, apenas tuvo trascendencia en cuanto a comentarios de la afición. ¿Moraleja? Iker, y su buena imagen profesional, están muy por encima de lo que haga o deje de hacer con su cabello.

Otro ejemplo: en los últimos tiempos corre el rumor de que el entrenador del Atlético de Madrid, el “Cholo” Simeone, ha emulado al guardameta merengue en lo que a repoblar su cabellera se refiere, pero eso poco importa a los aficionados atléticos, quienes están encantados con la buena temporada que el argentino, con más o menos pelo, les está haciendo protagonizar.

Tampoco hizo mucha mella en el ámbito deportivo británico la confesión, vía twitter, del delantero del Manchester United, Wayne Rooney, quien reconoció que se había sometido a un trasplante de pelo. Otro futbolista que también ha optado por la intervención de microinjerto (aunque nunca se pronunció al respecto) es el centrocampista holandés Wesley Sneijder.

En definitiva, todos estos estilismos capilares preocupan más a los cronistas de sociedad y del papel cuché que a la prensa deportiva o a los aficionados al fútbol.

 

Presumir de trasplante de pelo… o de su ausencia

Sin embargo, hace pocas semanas, el microinjerto al que se sometió el entrenador del Borussia Dortmund, Jürgen Klopp, sí que fue utilizado como “moneda de cambio” en el rifirrafe deportivo que este mantuvo con el vicepresidente del Bayern de Munich, Karl Heinz Rummenigge, cuando Klopp insinuó que el club muniqués contactaría con Pep Guardiola antes del enfrentamiento Bayern-Barcelona en las semifinales de la Champion. (“¡Me apuesto el culo a que llamaran a Guardiola!”, dijo textualmente). La respuesta de Rummenigge no se hizo esperar: “Debería haberse jugado su pelo trasplantado, que es más fácil de transportar que su trasero". 

En la misma línea, algunos medios alemanes han apuntado la posibilidad de que el nuevo aspecto del entrenador del Borussia pueda suscitar comentarios negativos desde las gradas. No parece que ni el comentario del mandatario del Bayern ni las hipótesis futuribles sobre las repercusiones que su repoblado flequillo puedan tener en la afición le hayan quitado el sueño al carismático Klopp, quien no tuvo reparo en apostillar un “Ha quedado bien, ¿verdad?” cuándo se le preguntó sobre su cirugía capilar.

El microinjerto de Klopp es reflejo de la tendencia al alza que están experimentando las intervenciones de cirugía estética y otras técnicas similares en Alemania. Según datos de la Asociación de Cirugía Estética alemana, de las 937 operaciones de estética registradas en hombres en 2005 se pasó en 2011 a un total de 1.517. Entre este tipo de intervenciones, el microinjerto capilar es una de las más solicitadas.

Pero no todos los astros del balompié optan por la repoblación capilar. Arjen Roben, centrocampista del Bayern de Munich, luce una generosa calva que, según los expertos en imagen, le hace parecer mucho mayor que los 29 años que tiene. Sin embargo, al futbolista neerlandés este aspecto no parece preocuparle lo más mínimo y ha declarado en alguna ocasión que su look capilar le resulta muy cómodo y acorta notablemente el tiempo que pasa en la ducha después de cada partido.

Por tanto, comentarios estéticos, maledicencias y cánticos alusivos de la hinchada contraria al margen, todo apunta a que la mayor o menor cantidad de pelo, el color, la presencia o no de cresta o la forma del flequillo de los jugadores y entrenadores no es algo que preocupe especialmente a las aficiones de los principales equipos europeos. Lo más importante sigue siendo sin duda que los futbolistas metan goles… y que su equipo gane.

 

Foto: http://www.flickr.com/photos/asiajoanna/8258456921/