Famosos con microinjerto: a vueltas con el pelo de Berlusconi

Ya es un hecho: Berlusconi ha anunciado a bombo y platillo que vuelve a la política. Y, con él, también retoman la actualidad candente toda la literatura, comentarios y tertulias en torno a su tan traído y llevado estilo capilar. Y es que si hubiera que hacer un ranking de los famosos con microinjerto, sin duda “il cavaliere” ocuparía los primerísimos puestos.

Sin embargo, y a tenor de unas fotografías tomadas al político italiano durante el último verano, coincidiendo con sus vacaciones en la isla de Cerdeña, hay serias y fundadas sospechas de que Silvio Berlusconi ya no podrá ser durante más tiempo el abanderado del trasplante de pelo. Para sorpresa de muchos, la cabeza del controvertido ex mandatario lucía prácticamente calva y en ella no había ni rastro del cabello castaño que llevaba tanto tiempo luciendo.

La foto de Berlusconi sin pelo pone de manifiesto que, en vez de recurrir al trasplante de pelo, el político se ha decantado por las técnicas conocidas como cover-up, consistentes en la aplicación de un producto elaborado a base de fibras naturales. A diferencia del microinjerto (auto-trasplante de pelo que es la única para recuperar de manera definitiva el pelo del propio paciente), los cover-up son soluciones efímeras. Los dos más populares, son Caboki y Toppik (que se puede encontrar en Svenson como solución puntual, junto a otros productos).

En ambos productos, la aplicación –que resulta muy sencilla- es similar: se extienden sobre los cabellos que quedan en la cabeza, aumentando hasta cuatro veces su grosor. El resultado es la apariencia de una cabellera más poblada prácticamente de forma instantánea. Su formulación en polvo facilita mucho la aplicación: se sacude cuidadosamente sobre la cabeza y el producto se deposita, a través de una especie de “efecto imán”,  directamente sobre el cabello existente. El efecto de Caboki y Toppik es temporal, ya que ambos productos se eliminan con el lavado.

Esta solución, a la que también recurren otros famosos como John Travolta, se puede aplicar las veces que se desee (en el caso de Silvio Berlusconi, todo apunta a que optó por su uso continuo) y ofrece varias posibilidades. En el caso de Toppik, se presenta en una gama de nueve colores entre los que se puede seleccionar el más parecido al tono natural del cabello, y también permite la combinación de varios colores distintos entre sí.

Así las cosas, parece que don Silvio “se baja” de la lista de famosos con microinjerto. De todas formas, y en honor a la verdad, hay que recordar que él nunca reconoció haberse sometido a esta técnica (lo que sí ha hecho sin tapujos cuando se le ha preguntado sobre sus liftings, inyecciones de botox y demás retoques estéticos). No es el caso de otro político que luce repoblamiento capilar, José Bono, cuyo microinjerto no sólo ha sido reconocido sino también entusiastamente recomendado por él a todos aquellos hombres que padezcan alopecia.