El peinado de Donald Trump: tapar la calva y otros “secretos de estado”

Qué se ha hecho en el pelo Donald Trump

En Estados Unidos son muchos los asuntos referentes a sus presidentes que se consideran “de estado” y que permanecen custodiados bajo la categoría de “clasificados” durante años. Por suerte, no ha habido que esperar mucho para que se haya hecho público cuál es el secreto de Trump, el actual presidente de la nación: todos los días dedica tiempo y esfuerzo a cubrir la calvicie.

Aunque, para ser sinceros, la revelación tampoco ha supuesto una sorpresa mayúscula ya que los estilismos capilares del presidente siempre han sido, cuanto menos, sospechosos. La certeza de que, efectivamente, está calvo Trump ha provocado –como no podía ser de otra forma, tratándose de este protagonista- múltiples comentarios y un intenso debate en el que, por supuesto, el mandatario no ha dudado en tomar partido.

El pelo de Trump como contenido mediático

No es sin embargo la primera vez que el peinado de Donald Trump ocupa muchos minutos en los medios de comunicación ni que suscita debates populares. Ya en septiembre de 2016, en plena campaña electoral, el entonces candidato no tuvo reparo en abordar, junto a los puntos clave de su programa electoral, la cuestión del peculiar estilismo de su cabello.

La forma en la que se peina y el look capilar del 45º presidente de EEUU no han dejado a nadie indiferente, y es habitualmente objeto de comentarios y tema de tertulias

En esa ocasión, fue su tupé el centro de la entrevista que le hizo el popular presentador Jimmy Fallon, quien “se vino arriba” y en tono jocoso le preguntó: “Ahora que todavía no eres presidente, ¿puedo despeinarte?”, a lo que Trump, perfecto conocedor de los efectos positivos que un  entertainment bien gestionado podían tener en las urnas, accedió sin problema. Tras “desbaratar” el elaborado peinado, quedó claro ante millones de espectadores que el pelo de Trump era, efectivamente, todo  “suyo”.

De igual forma, a las pocas horas de ganar las elecciones en las que se enfrentaba a Hillary Clinton empezaron a proliferar vídeos y tutoriales que enseñaban paso a paso cómo fabricarse en casa el peinado del 45º presidente de los Estados Unidos de América.

 

El video delator del secreto de Trump

Ahora, de nuevo, el peinado del presidente está en el foco, esta vez debido a un vídeo grabado mientras Trump subía a bordo del Air Force One (el avión presidencial), coincidiendo con el momento en que una fuerte racha de viento daba al traste con la estructura de su peinado, desvelando que, bajo esos mechones perfectamente colocados que luce siempre, se esconde una calva importante, que abarca desde la coronilla hasta el cogote. El vídeo se hizo viral en cuestión de minutos, ha superado los tres millones de visualizaciones y dio pie a un sinfín de “memes”, comentarios y tertulias en torno al tema, surgiendo además otras cuestiones colaterales como, por ejemplo, la de si Donald Trump lleva peluca o no.

El vídeo que capta el momento en el que una racha de viento despeina a Trump justo antes de entrar en el Air Force One, dejando en evidencia su calva, tardó pocos minutos en hacerse viral.

Los análisis, casi “con lupa”, a los que fue sometido el cabello del presidente demostraron, entre otra cosas, que las fotos de Donald Trump de joven evidencian una especial querencia por  ir “cargando” la parte frontal,  creciente a medida que iban pasando los años y que ha desembocado en el peculiar y característico tupé que luce actualmente. La “revelación” de lo que ocurre en la parte posterior de su cabeza puede dar sentido a la teoría de que ese peinado de Trump tiene la intención de dirigir toda la atención a la parte frontal y, así, disimular la falta de pelo en la coronilla.

 

¿Trump lleva peluca? Cuestión (casi) de estado

A este debate capilar se fueron sumando protagonistas como el médico estadounidense Harold N. Bornstein, quien lleva más de tres décadas tratando al presidente y que ha descartado que lleve peluca. Sí ha reconocido que Trump toma fármacos para combatir la pérdida de cabello y también reveló que tiene rosácea, un problema de la piel que requiere tratamiento.

En este contexto, en el controvertido libro “Fire and Fury” (“Fuego y Furia”), escrito por Michael Wolff y que ha levantado polvaredas en EEUU, que entra de lleno en algunos de los aspectos más espinosos del presidente, también hay espacio para sus problemas capilares. Concretamente, el autor cuenta cómo Ivanka, la hija más cercana a Trump, ha comentado en más de una ocasión que el elaborado peinado que luce su padre tiene su origen en una operación de cirugía capilar a la que se sometió hace varias décadas, cuando esta técnica aún no estaba tan desarrollada como ahora, para atajar su problema de alopecia y con la que no obtuvo los resultados deseados.

No se saben más datos sobre esta intervención y tampoco está claro si se trató de un injerto capilar o de otro tipo de cirugía en la zona.

 

“Mix” de mechones y otras estrategias para cubrir la calvicie

Además, en la obra, Michael Wolff analiza con todo detalle la peculiar configuración del cuero cabelludo del  presidente: “La calva que le quedó como resultado de aquella operación está rodeada de un círculo de cabellos en la parte frontal y a los lados. El pelo le crece de forma que todos los cabellos convergen en el centro de la cabeza. Él se los peina hacia atrás y fija el peinado usando laca”.

Al margen de la labor investigadora de Wolff, Trump ya había reconocido en alguna ocasión que suele recurrir a las bondades de la laca como aliada de su look.

 Algunos estilistas sugieren que Trump intercala mechones propios con otros, sujetos con fijador, para dar más cuerpo y volumen a su cabello.

Más opiniones al respecto: según unos estilistas entrevistados por la agencia francesa AFP al hilo del “calva gate”, todo apunta a que el presidente recurre a un sistema capilar ideado por él que consiste en insertar entre su cabello natural mechones  más rizados y un poco rebeldes (que dan cuerpo al conjunto), sujetos con un producto de fijación.

Sea como fuere, el pelo que luce Mr. President es el resultado de una amalgama de estilismos capilares en la que no falta de nada: cabellos entrelazados, cardado, brushing, técnicas de fijación e incluso lo que podría ser una interpretación “by Donald” de las mechas californianas, ya que en su cabello se intercalan las tonalidades blancas, amarillas y anaranjadas…

 

Tapar la calva, un esfuerzo diario

Y a todo esto, ¿cómo ha reaccionado el protagonista? Pues encantado de volver a ser el centro de atención. De hecho, no tuvo reparo en introducir la cuestión en un ambiente tan poco relacionado con la estética capilar como la 45ª Conferencia anual de la Acción Política Conservadora para comentar, al ver en la pantalla un primer plano de su cabeza: “Eh, mirad, qué buena imagen. Me encantaría ver a ese hombre hablando”. Y ante la desconcertada reacción de los asistentes, siguió con sus confidencias estilísticas: “Trato por todos los medios de tapar la calva, amigos. Trabajo duro para ello todos los días, pero me seguiré esforzando para perfeccionar el resultado. De todas formas, no está tan mal, ¿no?”.

Fotografía por AP Photo/Andrew Harnik