Después del trasplante de pelo: ¿hay soluciones para cubrir la calvicie o la cicatriz de forma inmediata?

ChicoEl microinjerto capilar es una intervención que cada vez cuenta con más adeptos y cuyos efectos positivos están totalmente garantizados. Sin embargo, los pacientes deben tener paciencia, ya que el resultado de esta técnica no es inmediato y hay que esperar aproximadamente entre 6 y 8 meses para que el nuevo cabello implantado crezca con normalidad y disfrutar del resultado definitivo. ¿Qué hacer durante este intervalo? Hay personas a las que no les importa esperar un poco más y seguir luciendo una cabeza poco poblada, pero hay otros, los menos pacientes, que buscan disimular de forma inmediata la ausencia de cabello después de la intervención. Aunque el resultado final en la zona donante ofrece un aspecto prácticamente imperceptible (mostrando una línea horizontal blanca en la parte posterior de la cabeza que queda cubierta por el propio cabello), hay pacientes que buscan cómo cubrir la cicatriz del trasplante de pelo después de la operación, cuando puede resultar más visible.

En este contexto en los centros capilares se ofrecen soluciones temporales que están teniendo éxito entre los consumidores. Se trata de productos “de camuflaje” (una especie de maquillaje sofisticado) que permiten “rellenar” las zonas más despobladas de la cabeza y cubrir la cicatriz posterior a un trasplante de pelo con un resultado muy natural. Los dos productos más conocidos son Toppik y Caboki.


Toppik es una fibra que contiene queratina (la principal proteína de la estructura capilar) en un 99%. Tiene la peculiaridad de que está cargada de electricidad estática, por lo que se adhiere fácilmente al cabello existente, uniéndose a él y haciendo que parezca más fuerte y grueso de manera natural. Su aplicación es muy sencilla: basta con sujetar el envase sobre la zona a cubrir, sacudiendo cuidadosamente, y las fibras reconstruyen el cabello existente aumentando hasta cuatro veces su grosor.  Este producto se elimina con el lavado.

El otro producto, Caboki, funciona de forma similar, incrementando el grosor del cabello que aún queda en la cabeza, lo que permite tanto disimular las zonas más despobladas como cubrir la cicatriz después de someterse a un trasplante de pelo. Caboki está compuesto de unas fibras naturales (Gossypium herbaceum), las cuales, al estar polarizadas (esto es, actúan a modo de imán) se adhieren al cabello ya existente.

Este producto se elimina también con el lavado, pudiéndose reaplicar después las veces que se quiera.

A diferencia de otras soluciones tradicionales, como el peluquín, estos productos no utilizan pegamento. Tampoco se trata de tintes, sino que ofrecen una solución temporal y transitoria con unos resultados óptimos pero efímeros.

Además del aspecto estético, es importante tener en cuenta algunas cuestiones relacionadas con el postoperatorio del microinjerto tales como que en la zona que ha recibido los cabellos nuevos aparecen numerosas costras que van desapareciendo en los primeros 10 días tras la operación, y que durante el primer mes hay que evitar el uso del casco, así como los esfuerzos físicos, recurrir a los tintes de pelo o realizar actividades como bañarse en la piscina.

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Bitacoras.com

5 años ago

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