Deportistas con microinjerto: ¿una nueva especie?

7812023716_b9cf68c115_cSon famosos, constituyen iconos de la moda y se perciben por el resto de la población como un auténtico referente sobre lo que está “in” o “out” en el campo de las tendencias estilísticas. El peinado-repeinado de Cristiano Ronaldo, la cresta de Neymar, los experimentos capilares de Balotelli… son gestos que tienen repercusión inmediata en los medios y, desde esta plataforma, calan entre la población, convirtiéndose en tendencia. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo en el caso de los deportistas con microinjerto.

El ejemplo más paradigmático en este sentido, sobre todo porque fue el primero en reconocerlo abiertamente, es el del delantero del Manchester United, Wayne Rooney, quien se sometió hace un par de años a un trasplante de pelo y publicó lo satisfactoria que había sido la intervención y lo contento que se encontraba con el resultado a través de su cuenta de twitter.

Menos elocuente por parte de su protagonista pero igual de obvio ha sido el cambio de look experimentado por otro futbolista, el holandés Wesley Sneijder, cuyo pelo cortado siempre a la mínima expresión, luce ahora mucho más abundante. El centrocampista del Galatasaray no se ha manifestado al respecto, pero los resultados hablan por sí solos.

En nuestro país también tenemos nuestro “representante” entre los deportistas con microinjerto: el portero de la selección y del Real Madrid, Iker Casillas, luce ahora una cabellera mucho más poblada que hace unos meses y las entradas que ya se habían instalado en su cabeza prácticamente han desaparecido. Si bien al principio el guardameta camufló el resultado de la intervención bajo un gorro de lana y atribuyó la hinchazón que lucía su cara a una intoxicación alimentaria, pronto se supo con todo lujo de detalles en qué había consistido la intervención, de qué forma se había realizado e, incluso, cuánto le había costado. Lo cierto es que el físico de Casillas ha subido enteros con esta intervención, y el resultado, además de natural, ha sido muy favorecedor.

Esta “tendencia al alza” del implante de pelo en futbolistas tiene una razón de ser: el microimplante es una técnica sencilla que en pocas horas permite repoblar el cabello en aquellas zonas en las que la alopecia ha hecho acto de aparición. Básicamente, la intervención consiste en obtener folículos pilosos de la zona donante (es decir, aquella en la que aún hay pelo en abundancia, generalmente la nuca) e implantarlos, mediante pequeñas incisiones, en la zona en la que el cabello es escaso o inexistente. Todo el proceso se realiza con anestesia local, por lo que resulta prácticamente indoloro y, salvo algunas precauciones, como evitar manipular la zona en las horas posteriores a la intervención, los pacientes pueden seguir haciendo su vida normal, algo que sin duda es prioritario en el caso de los deportistas, cuya actividad profesional está sometida al rigor del calendario de las distintas competiciones.

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