Con pelo y sin pelo: así cambia la percepción de la imagen masculina

La pérdida de cabello afecta no sólo a la autoestima sino que también altera la imagen que los hombres tienen de sí mismos, así como la forma en la que son percibidos por su entorno. Hay evidencias de que, sobre todo entre los más jóvenes (el rango de edad que se sitúa en torno a los 20 años) la caída capilar puede llegar a repercutir seriamente en el bienestar y en el estado de ánimo hasta en el 20% de los casos, y lo mismo ocurre –aunque en menor medida- en los hombres de más edad. En este sentido, los resultados de una investigación reciente llevada a cabo por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore (EEUU) han supuesto un paso más respecto a las repercusiones que la alopecia tiene en la calidad de vida de los hombres, especialmente en lo que se refiere a la imagen que proyectan.

Los autores de esta investigación hicieron una encuesta entre un total 122 adultos, de entre 18 y 52 años de edad, a los que se pidió que observaran detenidamente las fotografías (una al lado de otra) de 13 hombres. De ellos, siete habían padecido una alopecia relacionada con la edad, sometiéndose después a un trasplante para ponerse pelo, de forma que estas fotos reflejaban el “antes y el después”. Se dijo entonces a los encuestados que valoraran a los protagonistas de las fotos según la edad que parecían tener, el atractivo, el nivel de éxito y la accesibilidad.

Las respuestas de los participantes en el estudio demostraron que aquellos hombres que se habían sometido a implantes capilares obtenían puntuaciones significativamente más altas en todos estos parámetros. Concretamente, fueron evaluados como “más jóvenes y atractivos”, “más exitosos” o “más accesibles para formar pareja”. Para los autores del estudio, estas respuestas están en línea con las evidencias que los expertos en el tema manejan desde hace tiempo en el sentido de que la mayoría de los hombres se sienten más atractivos cuando ofrecen una imagen con cabello y esto se refleja, lógicamente, tanto en su autoestima como en la forma de interactuar con su entorno.

Al hilo de estos resultados, los autores del estudio hicieron hincapié en el aumento de la demanda de las intervenciones de microinjerto que se ha producido en EEUU en los últimos tiempos, y que convierte a esta técnica en uno de los servicios estéticos más solicitados, sobre todo entre la población masculina y fundamentalmente con el objetivo de parecer más joven.

Para el doctor David Cangello, cirujano plástico del Hospital Lenox Hill, en Nueva York, encuestas como la llevada a cabo por sus colegas de la Universidad Johns Hopkins confirman las actitudes sociales que hay en torno al problema de la pérdida de pelo y todo apunta a que esta tendencia se traducirá en un incremento de las solicitudes de intervenciones de microinjerto en un futuro próximo.