¿Cómo es la intervención del microinjerto?

La cirugía de trasplante de pelo comienza extrayendo una tira de cuero cabelludo de la zona posterior de la cabeza. Se escoge esta zona porque su vello no tiene receptores de dihidrotestosterona, una variante circulante de la testosterona que debilita el cabello hasta terminar por completo con el folículo. A continuación se confeccionan los injertos, utilizando microscopios binoculares estereoscópicos, separando las unidades foliculares de uno, dos o tres folículos pilosos. Una vez están listos se distribuyen en las zonas alopécicas o de baja densidad de una manera estratégica en cuanto a cantidad, densidad, distribución, dirección del pelo y angulación del mismo.

La duración total de la intervención oscila entre las tres y las cinco horas, dependiendo siempre de la cantidad de injertos que deben llevarse a cabo. Lo normal es hacerlo todo en una sola sesión, aunque algunas veces es necesaria una segunda o tercera sesión para cubrir áreas descubiertas, o para incrementar la densidad, es decir, la cantidad de pelos por cm². En casos así, hay que dejar pasar al menos dos meses para la segunda intervención, seis más para la tercera y, si fuese necesaria una cuarta sesión, será un año después de la primera.

La cirugía se lleva a cabo bajo anestesia local, por lo que el paciente se encuentra consciente en todo momento y no siente ninguna molestia. No requiere hospitalización, y puede marcharse a su casa entre una y dos horas después de la operación. Al día siguiente se pueden sentir algunas molestias o pequeños dolores en la zona donante, que son tratados con el uso de analgésicos recomendados por el cirujano.