Artas 9x: tecnología de última generación aplicada al implante capilar

La irrupción de los robots en el ámbito de las intervenciones de microinjerto ha supuesto, entre otras muchas ventajas, la mecanización de las técnicas que se utilizan para el implante de pelo. Lo más novedoso en este campo es la introducción de lo que se conoce como la segunda generación de robots de trasplante capilar, el Artas 9x, con el que se da un paso más al incorporar a esta cirugía los avances tecnológicos más punteros.

La principal ventaja que se obtiene al hacer un implante con ARTAS es una mayor rapidez y precisión de la técnica, lo que hace mucho más agradable el proceso para el paciente y permite al médico trabajar mejor (reduce significativamente la fatiga ocular que suele producir en los profesionales este tipo de intervención). Esto se debe a la introducción de imágenes digitales que permiten realizar un visionado completo del cuero cabelludo para después diseñar y personalizar el tratamiento, de forma que el paciente se haga una idea previa de cuál va a ser el resultado real (el aspecto final que se lucirá tras el microinjerto es una de las cuestiones que más preocupa a quienes se someten a esta intervención).

Con la tecnología incorporada al robot Artas 9x se monitoriza de forma continua todo el proceso. Incluye cámaras de alta resolución que permiten maniobrar el brazo robótico de forma guiada y hacen posible que éste acceda a zonas foliculares desde prácticamente cualquier ángulo, controlando de forma precisa la alineación de la aguja, y determinando la orientación, dirección y ángulo de los cabellos (algo muy difícil de detectar por el ojo humano).

En cuanto a la realización de la técnica FUE con ARTAS, la utilización del robot permite una extracción más precisa y mínimamente invasiva de las unidades foliculares y, además, ofrece la posibilidad de seleccionarlas automáticamente en función del número de cabellos, consiguiendo así un mayor número de pelos intactos (con lo que se optimiza el resultado estético) con un menor número de incisiones. Una vez extraídas las unidades foliculares, éstas se implantan en la zona receptora mediante la técnica de microinjerto tradicional.

Las evidencias demuestran que con el empleo del procedimiento robótico de trasplante capilar Artas 9x, disponible para todos los pacientes de Svenson, la rapidez con la que se realiza todo el proceso mejora en un 20 por ciento. El robot está dirigido y supervisado en todo momento por un cirujano durante el proceso.

En cuanto al paciente, se trata de un sistema más ergonómico, por lo que se encuentra más cómodo mientras dura la intervención que, al igual que en el resto de técnicas de microinjerto, se realiza con anestesia local. Tanto el postoperatorio como las pautas recomendadas durante los días posteriores a la cirugía son también similares.